20090621

El hombre abducido por una mujer

El hombre abducido por una mujer se casa, al fin. Tiene cuarenta y un largo historial de soledad como soltero convencido. Es feliz, la idolatra, todo en ella le deslumbra. Por las noches, se mea encima para no molestarla. Ella es ella y solamente ella. El hombre abducido por una mujer es un instrumento, un llavero, una cosa que viste bien. La mejor alternativa para una divorciada harta de asistir a las clases de bailes de salón con su prima y dejarse sobar por gordos apestosos. Ella es maravillosa, ella se lo dice siempre y el hombre abducido por una mujer se lo cree siempre, cada jornada se levanta pensando en ello. El hombre abducido por una mujer ha cambiado. Antes era un tipo gris, con sobrepeso y poca autoestima. Ahora es un tipo atractivo con ropas de cuero y pantalones ajustados, muy varonil. Ella le dice guapo y el hombre abducido por una mujer se siente guapo. Le ha subido el ego desde que salen juntos. Ahora se casan, uau, ni en sus mejores pesadillas. El hombre abducido por una mujer es un reflejo de lo que ella quiere que sea. No entiende que haya nada mejor. Repite frases hechas, se las cree porque ella las dice. Ella sabe hacer del mundo un lugar mejor, vivir con ella es como estar siempre de vacaciones. Como vivir dentro de un anuncio de unos grandes almacenes. La ropa que ella elige es superchula. La ceremonia es cosa fina, en un sitio muy selecto, con allegados que se dan cuenta de lo felices que son. Porque LO SUYO ES AMOR. Al hombre abducido por una mujer le dan de vez en cuando teleles. No sabe la causa. En un cine, viendo la maravillosa peli que ella ha elegido para los dos, el hombre abducido por una mujer va y se desmaya. De repente, lo ve todo blanco y zas, cae al suelo. Otra vez fue en el cuarto de aseo, tras haber follado como nunca, al tercer polvo se levanta de la cama y va a verse la polla, enrojecida. Estaba mirando el hilillo de sangre que le había dejado el período de ella alrededor de los huevos, como un collar, cuando se fue al suelo, pom. No le encuentran nada, ha ido a varios médicos que no han sabido decirle nada. El hombre abducido por una mujer se casa. Su madre se pone contenta, aunque mira con recelo a la tipa ésa. Ella, la novia, lo ha preparao todo perfectamente, con mucha clase. Se viste de morao, pues no es la primera vez, por pura delicadeza. El vestido es de su abuela, lo dice a la primera de cambio, discreta y sentimental. El hombre abducido por una mujer la mira y se sonríe. No se va a poner nervioso, no vaya a darle un telele. No estoy nervioso, dice a todo aquel que le pregunta. Estoy muy feliz, repite, y la mira. La mira y no se lo cree. Todo es perfecto.

2 comentarios:

Javier Cánaves dijo...

¿Los tipos atractivos y varoniles visten ropas de cuero y pantalones ajustados? Joder, pues lo tengo mal.
¿Te invitaron a la boda?

José Montalvá dijo...

yo estaba en la mesa de los amigos del novio...

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