El mapa del mundo cabe en un bolsillo. Milagros siempre ocupa su silla. Es interina, pero siempre vuelve al mismo centro, a su silla, en una esquina de la amplia mesa rectangular. Una esquina que la mantiene a ella escorada, como si no quisiese estorbar, como si mantuviese una postura discreta, en una punta y frente a la puerta, vigilante.
Las "chicas malas" miran por la ventana, con una cierta nostalgia del exterior, un sentido romanticorro de la vida manifestado ya a tan tierna edad. Miran y me miran, esperando mi reprimenda; no les digo nada y siguen con la mirada absorta en el exterior. Las "chicas malas" y su amigo gay fuman en los lavabos.
(Yo nunca me asomo a la mesa de la sala de profesores. Casi siempre leo junto a la ventana, absorto como una putilla romanticorra.)
Las "marujillas" ocupan un lugar central en el aula. Son origen, centro, marcan las opiniones dominantes que excluyen a las "chicas malas" y el gusto que gusta a los chicos "buenos", sanotes y deportistas. Se sientan delante, junto a la mesa del profesor, junto a ese tipo que se supone que representa el orden adulto, lo establecido, la autoridad.
Abandono pronto mi lugar en el aula.
Los "chicos malos", los vagos, se sientan al fondo, junto a la puerta. No hay romanticismo en su territorio sino un fuerte pragmatismo. Se aprestan a escapar, ya no con los vuelos romanticorros de su imaginario sino con la praxis del juego duro. Junto a la puerta, su voluntad de escapar es una evidencia; cuando toque el timbre van a ser los primeros en salir.
Las "marujillas" me incomodan, su coqueteo adolescente me deja fuera de lugar. Me voy de su lado.
Me pongo junto a los "chicos malos", los vagos, por una afinidad imperceptible. Les reprimo, es mi papel, pero quiero agradarles.
En la sala de profesores, Antonio siempre se sienta al fondo, junto al panel de anuncios, en el lado estrecho de la mesa, en el centro, como "presidiendo" los recreos. Es funcionario, pero no es definitivo en el centro. En las juntas me ha parecido significativo que Antonio se haya estudiado el reglamento.
No todos tenemos un lugar establecido. Antonio, en un extremo, y Milagros, en el otro. Francisco suele estar en el lado largo de la mesa, frente a la ventana, oscilando de un extremo al otro, como un invitado.
Hay un sitio de transito. La parte de la mesa en la que la Jefa suele dejar la carpeta de los horarios y las faltas, en el lado largo, junto a Francisco el invitado.
Hay una cierta normalidad aparente en los lugares que ocupamos. Revelan algo.
Yo no quiero estar y ya me voy.
20090620
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Archivo del blog
- noviembre 2009 (8)
- octubre 2009 (26)
- septiembre 2009 (23)
- agosto 2009 (25)
- julio 2009 (12)
- junio 2009 (16)
- mayo 2009 (22)
- abril 2009 (16)
- marzo 2009 (13)
- febrero 2009 (18)
- enero 2009 (6)
- diciembre 2008 (5)
- noviembre 2008 (5)
- octubre 2008 (8)
- septiembre 2008 (10)
- agosto 2008 (6)
- julio 2008 (6)
- junio 2008 (3)
- mayo 2008 (9)
- abril 2008 (8)
- marzo 2008 (8)
- febrero 2008 (8)
- enero 2008 (10)
- diciembre 2007 (8)
- noviembre 2007 (10)
- octubre 2007 (11)
- septiembre 2007 (15)
- agosto 2007 (10)
- julio 2007 (7)
- junio 2007 (11)
- mayo 2007 (16)
- abril 2007 (8)
- marzo 2007 (12)
- febrero 2007 (18)
- enero 2007 (26)
- diciembre 2006 (13)
- noviembre 2006 (18)
- octubre 2006 (15)
- septiembre 2006 (14)
- agosto 2006 (3)
Vínculos
- 27 cuadros
- A media voz
- Barullo
- Blumm
- Conciertos y desconciertos
- Cuaderno de resistencia
- Dash Shaw
- Desaparecía aquí
- Diario de Antonio Luque
- Diario de Julián Rodriguez
- Diciplinante de luz
- Duermevela
- El afilador
- El alma disponible
- El blog de Arturo
- El blog de Enrique Ortiz
- El Blog de Pollotriste
- El café de Ocata
- El diario de Willy
- El eco de los libros
- El esplendor valenciano
- El jinete del cubo
- El lamento de Portnoy
- El quadern gris
- Elefante Azul
- Emmaskarada
- Enfermedades modernas
- Flores de retórica
- Fotos de Arturo
- Fotos de Willy
- Francisco Nixon
- Fritanga
- Hermano cerdo
- Historia abreviada
- Iceland bailout plan
- Indecisión metódica
- Javimari
- Karavana
- L'artista abans conegut com Subal Quinina
- La escuela moderna
- Lansky al habla
- Las corrientes salvajes
- Lector mal-herido
- Libros de la herida
- Materiales
- Mauro Entrialgo
- Moleskine literario
- Neurosis
- Parábola anterior
- Parábola anterior II
- Perlas ensangrentadas
- Petisme
- Post Secret
- Prosa inofensiva
- Protesta y romance
- Río fugitivo
- Río fugitivo II
- Senda de libros
- Sergio Algora
- Tu cita de los martes
- Turbulencias
- Unas fotos mías
- Vila-Matas



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada