20090713

Imposturas e internet

Internet permite impostar. No solamente internet, pero internet es el planeta de los impostores. Llevo un lustro impostando cabalgando un brioso corcel, mostrando el lado que me interesa, como un julio iglesias cualquiera. Soy muy valiente navegando este velero de altos fustes como pollas rosacruces. Me bato en duelo con cualquiera, piratas de amplios mares consuetudinarios, maricones estudiosos de cualquiera boutade en verso. Nunca me reconozco, quienes leen lo que escribo y hablan conmigo lo saben, soy un mentiroso, me escondo bajo un nick estrafalario que se parece, solamente se parece, a mi nombre. Vaya personajillo esnob, piensa mi chica, que no lee lo que dice que lee, y, sin embargo, escribe sobre lo que no lee como si leyera, como si hubiese digerido una lectura que no ha probado. No solamente de lecturas trata mi impostura: critico falsamente exposiciones que no he ido a ver, hablo de tonadilleros musicales que apenas he escuchado una o dos veces y defiendo, a la moda, filmes y autores hacedores de filmes que ni siquiera conozco, solamente por la codicia de figurar en este escenario, internet, red de redes. Y que dos o tres que no conozco se traguen mi mentira, mi personaje, mis ideas falsas, mis meditaciones de mesa camilla. No soy el postrero mentiroso, soy experto en desmantelar los argumentos de quienes son como yo: falsos cultos, falsos teorizantes, expertos de medio pelo, agitadores de aire, meacharcos, mequetrefes con aires de grandeza escondidos bajo alias irrisorios. Impostar mola, basta con soltar exabruptos, buscar uno o dos vocablos rimbombantes, basta con haberse repasado de memoria lo que pone en las solapas de las novedades editoriales. Se imposta para "comunicarse", compartir intereses, "crecer". Crezcamos juntos, impostores. No sabemos nada de nada, pero edificamos nuestros castillitos de arena con los que sentirnos confortables: la realidad nos abruma, tenemos esta existencia "paralela", hacemos amigos "paralelos", discutimos exaltados por una o dos de nuestras ideas peregrinas. Somos poco rigurosos y nos justificamos autocalificando nuestra actitud como "diletante". Yo, en lugar de leer Madame Bovary por tercera vez, en lugar de acabar de leer el puto Tristram Shandy, en lugar de beberme los Ensayos de Montaigne, en lugar de saber lo que digo, construyo en este blog diminutos ensayos ficticios, diminutos monumentos a uno mismo. No hay vuelta de hoja; soy un elegido, me he autoelegido para sobrevolarlo todo con mi hueca verborrea. Yo "lo supero" casi todo, con cinismo, con un sentido del humor cargado de esnobismo, pues, no cabe duda, estoy informado, leo los titulares de los diarios y me hago una idea y digiero una hoja de lechuga y me veo alimentado. Puta anorexia. Tal vez consiga algo, tal vez, negando, borrando, rechazando, eligiendo, consiga algo. Lo dudo mucho, pues conseguir algo implica trabajo duro. Y trabajar duro no es lo mío.

7 comentarios:

antonio dijo...

este post para ser 'verdadero' no debería tener activados los comentarios. pero al tenerlos lo hace más 'cierto'.

ahi va mi coment sobrao, de megaelegido. se te nota jose, se te notan muchas de esas cosas. quiero decir, no engañas. en los posts culturales no engañas, no pareces saber más de lo que sabes, o haber digerido bien todas las lecturas que enuncias. podría ser un problema si fuera lo que realmente importara en lo que escribes, pero en mi opinión –ya lo dije aquí– ese no es tu activo principal. que muchas veces –para mí– coincide con cosas que no pareces darte ni cuenta o incluso son antagónicas de tu discurso. todo aquella discusión nuestra sobre el interior y el exterior. pues bien, sigo diciendo que yo sigo viniendo por aqui exclusivamente por tu interior, no por tu selección cultureta

antonio dijo...

(entiéndase lo de arriba como sinopsis de algo inifinitamente desplegable, con tantas vueltas como las nociones de que es interior o exterior, pero vaya, por resumir así con brochazos)

José Montalvá dijo...

hay blogs solipsistas que no dejan comentar o no dejan comentar de inmediato, el tipo que los escribe pretende "gestionar" los comentarios... es un curro extra que no me voy a permitir, lo he aprendido de ti: si algo tiene sentido es permitir que quien lo lee comente lo que quiera...
yo no creo en el interior de la gente, ya lo sabes... en esa cosa se cree o no se cree como se cree o no se cree en los fantasmas

antonio dijo...

creo que lo mejor de toda esta revuelta emocional de las webs personales, con mucho, es lo que he aprendido. me han dado cera por todos los lados, he repartido hostias, me han halagado, inteligentemente y ad nauseam, he lisonjeado, sincera y estratégicamente, ha habido redoble de campanas de boda y sables y lápidas. en fin, aunque ha generado mil problemas en mí que ni tan siquiera sabía de su existencia, lo mejor que me ha hecho esto es ponerme en el disparadero, prepararme para un combate social –y cuando digo social no eufemizo, me refiero al presencial, face to face– que antes rehuía.

stgmarsan dijo...

algunos post impiden los comentarios, nunca sabes si acertarás en el tono.

Héctor dijo...

Wilde, las máscaras, la verdad... Hasta ahí puedo escribir.

Javier Cánaves dijo...

impostor? en serio? mejor cuando no tan obvio, la pólvora no es novedad. todo es ocio, al menos lo importante, y escoges o crees que escoges un rol, máscara, etc. de esnob a esnob.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.